Durante este verano Puebla fue la ciudad que me enseño grandes cosas, entre ellas conocí un lugar que me abrió las puertas y me permitió conocer y aprender secretos de la cocina poblana que disfruté al máximo.
El mural de los poblanos es un restaurant tradicional ubicado en el centro histórico de la hermosa ciudad de Puebla de los Ángeles, se caracteriza por ser uno de los lugares en la ciudad que busca rescatar sus raíces gastronómicas ofreciendo en su menú desde las famosas cemitas poblanas presentadas de una manera muy original pasando por las deliciosas enchiladas de mole, pipián verde y pipián rojo hasta los vastos y exquisitos chiles en nogada. Su cocina, dirigida por la Chef Lizette Galicia Solís se encarga de elaborar platillos típicos utilizando ingredientes regionales así como métodos artesanales de elaboración.
Es un gusto ver a los comensales desde la cocina degustando sus platillos y que estos provoquen en ellos una expresión de placer y felicidad, o recibir un mensaje de uno de ellos agradeciendo a todo el equipo de cocina por tan maravillosa exposición de sabores. Cuando uno se sienta a la mesa de un lugar y espera ansiosamente por el platillo de su elección no imagina todo el proceso que hay detrás, eso es algo que me fascino en el mural, la elaboración del mole es todo un ritual a cargo de la señora Delfina es una experiencia ver como de un montón de ingredientes al pasar por sus manos se convierte en un delicioso platillo.
Si entre tus planes está visitar Puebla o vives ahí, no dejes de visitar este delicioso restaurant y probar cada uno de sus platillos en especial en esta temporada donde los chiles en nogada son los protagonistas.
Gracias a todos en el Mural de los poblanos, a Lizette, Jorge, Mary, Emilio, Joel, Delfina, Mago, Paco, a todos en el salón, gracias por enseñarme y compartir sus conocimientos, gracias por la paciencia y sobre todo gracias por la comida que día a día llevan a la mesa del mural para complacer tantos y tantos paladares.